La única novedad es que en el solar de al lado de nuestra parcela, han instalado una verja que indica que en breve comenzarán a construir.
Mientras tanto en la nuestra, no hay señal que indique la cercanía del comienzo de las obras.
Y por si fuera poco, aparecen noticias como esta en los periódicos locales:
La Crisis de la construcción empieza a parar obras y a ocasionar despidos.
En fin, un panorama nada alentador.
Por nuestra parte, hemos dejado el piso de alquiler y nos hemos ido a vivir a una coqueta casita en un pueblo cercano. La tranquilidad que tenemos allí no tiene precio, pero por supuesto, preferiríamos estar ya en nuestro piso.